Las autoridades de los entes reguladores del NOA elevaron un reclamo formal al Interventor del Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE) para que, a raíz de los cortes de energía ocurridos en las últimas semanas, la empresa transportadora Transnoa dé un informe de lo sucedido y de los planes de inversión necesarios.
Según los reportes presentados por la Compañía Administradora del Mercado Eléctrico Mayorista S.A. (Cammesa), que coordina y opera el sistema eléctrico en el país para equilibrar la generación y la demanda, hubo interrupciones del servicio de alta tensión entre el 22 y 23 de enero en Tucumán, con caída de cables de línea de alta tensión entre Concepción y Aguilares, que sacaron de servicio a la Estación Transformadora Aguilares, con un saldo de 60.000 usuarios sin luz eléctrica por más de 4 horas. Según el informe del gobierno tucumano, la respuesta de la guardia de Transnoa llegó cuando habían pasado más de dos horas, “lo que hace muy notorio la falta de cuadrillas como de equipamiento para dar respuesta inmediata”. Cabe recordar que en marzo de 2024 hubo una reunión entre la Secretaría de Energía, EDET y Transnoa y en la que, según se anunció, “se establecieron tareas de coordinación entre las áreas de las empresas transportista, distribuidora y el ente regulador, para minimizar y prever inconvenientes en el futuro, con una rápida respuesta y mantenimiento preventivo”. Cinco meses después, en octubre, a raíz de varios cortes prolongados hubo un reclamo importante al ENRE para pedirle una inspección generalizada sobre los trabajos de Transnoa “en cuanto a mantenimiento y operación de línea”.
La realidad es que Tucumán, entre la estación El Bracho y los diques y las centrales genera unos 1.300 megavatios pero cuando se pasa de 800 megavatios hay problemas porque el transporte en alta tensión, en 132.000 voltios, pertenece a Transnoa y la generación está desconectada de la provincia. En octubre del 24 se pidió que el sistema de controles se regionalice.
Ahora, a raíz de la falta de mantenimiento y de la necesidad de la renovación de las instalaciones y equipamientos de maniobra y protecciones operadas por Transnoa, se pide, además de informes sobres las tareas, las demoras, las medidas correctivas y los planes de inversión necesarios, que se obligue a la transportista a la apertura de oficinas comerciales y de atención al público. Transnoa, dice el documento, “no cuenta con oficinas ni vías idóneas para que los afectados puedan hacer sus reclamos... no desmaleza trazas; no cuenta con vehículos ni personal en proximidades de las zonas con servicio ya deprimido; ni mantiene con debida diligencia las instalaciones”.
Se trata de un reclamo que debe ser atendido con urgencia y apoyado en conjunto por legisladores de las provincias, a fin de que se conozca una situación de riesgo de cortes y apagones prolongados que no pueden ser atendidos por las provincias, y que afecta sustancialmente los derechos de los usuarios como consumidores de un servicio esencial.